Ubica a las personas nuevas que aceptan la salvación y quieren conocer qué es lo que sucede en sus vidas -Nuevo Nacimiento-, además, los encaminan a servir a Dios, de acuerdo con sus dones y talentos y su crecimiento espiritual.

 

El propósito es sembrar en buena tierra el fundamento y los principios de la Palabra de Dios (semilla).